Si los cuerdos creen estar cuerdos, y los locos creen estar cuerdos, ¿qué hay de los que creen estar locos? Yo no sé si soy un loco entre cuerdos o un cuerdo entre locos. No sé si el mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo...
"La locura,a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma." (J.W.Goethe)
Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta... Su novio piensa que es feliz. Lo intenta, lo intenta, lo intenta... No tiene un sitio a dónde ir. Lo inventa, lo inventa, lo inventa... No sabe que yo estoy aquí. Le tienta, le tienta, le tienta...
Y gira la rueda y nada es real, la vida se quema como una vela. Y pasa de largo el tren especial, y ya no te arriesgas, ya no lo intentas...
Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta...
Y gira la rueda y nada es real, la vida se quema como una vela. Y pasa de largo el tren especial, y ya no te arriesgas, ya no lo intentas...
Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta... Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta...
Ella paseaba siempre en globo, y coleccionaba nubes. Él, sin embargo, disparaba a los extraños y regentaba un burdel abandonado. Los dos habían dado la vuelta al mundo, pero en direcciones opuestas. Y, cuando sus espaldas se encontraron, supieron que el viaje había terminado. Hablaban un extraño y antiguo idioma que nadie había oído jamás. Es posible que ni siquiera ellos... Pero, cuando se miraban a los ojos, las palabras, convertidas en extraños y malignos duendes, les susurraban al oído su propio significado. Y entonces reían, y reían, y reían, y reían... Nadie era capaz de pararlos, ni los semáforos en verde, ni las mujeres embarazadas, ni los trenes de mercancías. Reían, y reían, y reían...
Ella habló de tristeza. Él lo entendió todo. Él bajó su mirada. Ella borró sus huellas. Se escondieron, pasaron hambre, temblaron de miedo al oír la tormenta acercarse más rápido de lo previsto, y supieron que el fin del mundo llegaría mañana.
Entonces, él le agarró una mano, la miró a los ojos, y le dijo: "Gracias. Adiós."
Y gira la rueda y nada es real, la vida se quema como una vela. Y pasa de largo el tren especial, y ya no te arriesgas, ya no lo intentas...
Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta... Se agarra al cielo y piensa en mí. Lo intenta, lo intenta, lo intenta...
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